No es tiempo de sectarismos, menos aún de parte del oficialismo municipal

Carta abierta del Movimiento Barrios de Pie / Libres del Sur

Promediando las dos semanas del aislamiento preventivo, social y obligatorio decretado por el Gobierno Nacional, la ciudad de La Plata enfrenta importantes desafíos en materia social, sanitaria y económica.

En este contexto, entender que distintos sectores de la sociedad civil son prescindentes de la participación y la construcción de propuestas para enfrentar la realidad no solo es un error de parte de la gestión del intendente Julio Garro, sino también que comienza a formatearse como una decisión política (o ideológica, quien sabe) absolutamente desacertada.


Los resultados aportados por el Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCI) sobre la situación nutricional en los barrios populares, indican que el 45.25% de niños, niñas y adolescentes de entre 0 y 19 años de nuestra ciudad se encuentran con una alta vulnerabilidad nutricional. A esto hay que computarle la extendida pobreza estructural y la destrucción en este tiempo de las denominadas changas, insumos indispensables para llevar un plato de comida a miles de hogares.

A esto último hay que computarle los marcados aumentos de precios durante el mes de marzo en los mercados y almacenes de barrio, lo que relevados por nuestra organización, muestran cifras como un incremento del 20% en el kilo de pollo, un 17, 39% en la carne picada, un 27% en el tomate, un 23 % en las bananas, un 14% en el kilo de papas, un 9 % tanto la leche como el azúcar, o un 11 % en el litro de lavandina, entre otros deshumanizados incrementos que configuran una situación social de extrema necesidad para miles de platenses.


Es en este marco en donde el sectarismo no debiera tener lugar, menos aún de parte del oficialismo municipal. Afirmamos esto no como proclama al aire, sino como respuesta al silencio absoluto de las distintas áreas municipales con las que nuestra organización ha intentado ponerse en contacto durante las últimas semanas. También, porque las bochornosas imágenes de colas de vecinos a través de varias cuadras esperando un bolsón de comida no debieran volver a repetirse, existiendo redes mucho más amplias y efectivas para garantizar los objetivos.

También, debiera ser una preocupación municipal la reasignación de partidas presupuestarias en este contexto de emergencia, una iniciativa que viene siendo impulsada por distintos concejales del Frente de Todos y que cuenta con nuestro apoyo. Las rebajas salariales propuestas por Garro a los funcionarios municipales se vuelven estériles y cobran forma de titulares matutinos si no se contempla como un instrumento real de gestión la NO subejecución presupuestaria en este contexto, siendo esa la situación en la que ha incurrido el Ejecutivo municipal en los últimos años.

Para ello, la conformación de un comité de crisis en el plano municipal, en donde seamos integrados los distintos espacios que componemos la vida política, social y sanitaria de la ciudad, debe ser una prioridad, fomentando el diálogo y el trabajo mancomunado.

Nuestra organización vuelve a ponerse a disposición para trabajar en estos objetivos, apostando a la racionalidad por sobre el sectarismo.